El patrón de la redada en Tuilla se repitió casi al milímetro este 5 de noviembre. Un ciudadano anónimo escribe a sectasdestructivas@policia.es para denunciar a una “mujer medicina”-así se hace llamar-que dirige una supuesta secta chamánica. Tras las pertinentes pesquisas policiales, un grupo indeterminado de agentes irrumpe, una noche de fin de semana, en una vivienda de la comarca barcelonesa de Berguedá donde “iba a dar comienzo un ritual en el que, bajo distintos pretextos, se ofertaban sustancias psicoactivas con grave riesgo para la salud”.

Dos personas, una de ellas la citada “sacerdotisa chamánica, psicoterapeuta y coach”, fueron detenidas y acusadas de delitos contra la salud pública por, supuestamente, suministrar drogas ilegales. Según la Policía Nacional, en el registro se incautaron varias “sustancias supuestamente psicoactivas”, que no necesariamente ilegales, como ayahuasca, rapé, setas alucinógenas y san pedro.
El comunicado oficial dice que los detenidos “suministraban ilegalmente de forma lucrativa sustancias psicoactivas prohibidas”. Además la Policía Nacional asegura que los detenidos utilizan estas sustancias “como herramienta de captación y control de los asistentes”, para su “manipulación mental” al fin y al cabo.
El recorrido judicial que alcancen estas acusaciones policiales dependerá en buena medida de lo que pase con Axel Rudin, el “chamán” sueco detenido en Tuilla a finales de septiembre. Rudin, en conversación telefónica con NORTES, dice que le ha sido retirado el pasaporte y que tiene que presentarse en el juzgado una vez al mes. “Los niños no pueden ir a clase y mi familia no puede regresar a Venezuela [su país de residencia habitual]. También tenía previsto ir a Suecia, a ver mi madre que mi está enferma, e ir a otros países de Europa, pero no puedo salir de aquí”, se queja el sueco.

Sobre las acusaciones en su contra, dice que “las hay que no tienen nada que ver. Que trabajo con ayahuasca, con sapo bufo. Supuestamente, que mi hija era parte de las ceremonias y que tengo niños indoctrinados. Que soy líder de una secta”. Rudin niega rotundamente esto último: “No hay líder, no hay membresía, no hay juramento, no hay cuenta bancaria. No hay absolutamente nada de secta”. Respecto a las sustancias ilegales, él asegura que “no son droga, son mi medicina. Droga es lo que venden en las farmacias”.
Rudin denuncia el trato “miserable” y “poco respetuoso” de la Policía Nacional, así como su “falta de tacto” por detenerlo y esposarlo delante de sus hijos: “Me tuvieron esposado en la cocina de 8 de la tarde hasta las 2 o 3 de la madrugada, que nos fuimos a calabozos. Estábamos ahí tocando música, ahumando un tabaco y de pronto todo el mundo al piso como una banda de terroristas, la rodilla en la espalda, esposado ante mis hijos”.
El abogado Óscar Palet Santandreu, defensor de Axel y también de la mujer detenida en Barcelona, ha solicitado en el Juzgado el incidente de nulidad de actuaciones por las presuntas irregularidades cometidas por la Policía Nacional durante el registro en el que fue detenido el sueco. Tal vez esta semana que entra salga la resolución judicial.
































