Covadonga Tomé, la candidata a la presidencia del Principado por Podemos Asturies, sorprendía esta tarde a propios y extraños con un comunicado a través de Twitter. En el texto difundido, la médica denunciaba haber recibido de la dirección estatal del partido el aviso de un inicio de expediente por parte del Comité de Salud Laboral, un órgano independiente de la dirección, aunque los expedientados creen que las sanciones dimanan de la secretaría de Organización autonómica.
Horas después, Covadonga Tomé compareció frente a los medios para explicar los últimos acontecimientos relacionados con la serie de expulsiones y las sanciones que Podemos Asturies ejerce sobre el sector crítico desde hace meses. Tomé estuvo arropada por miembros de su candidatura, militantes de base y exdirigentes de la formación como Daniel Ripa. La candidata se mostró visiblemente emocionada por la muestra de apoyo frente a su sede, de la que, criticaron, ni siquiera pueden hacer uso.

Al igual que hizo a través de sus redes sociales, Covadonga Tomé se presentó como la candidata de Podemos Asturies tras ganar unas primarias “con el 60% de los votos”. Rodeada, entre otros, de Xune Elipe y Jorge Fernández, ambos miembros de la candidatura y expedientados por el partido, señaló que la propuesta de expediente no incluye de forma explícita “ni los motivos” ni las “sanciones”, lo que se ha convertido en “un patrón” que se cobró como víctima a la candidata de Cantabria, Rosana Alonso. Tomé ha expuesto que la dirección nacional está llevando los mismos pasos que siguió para apartar a la santanderina del proceso de primarias en Cantabria, ya que el comité de seguridad y salud laboral de Podemos nacional también envió una advertencia de sanción similar a la que la candidata asturiana recibió hace unos días vía correo electrónico. Posteriormente, en 2019 la Justicia le dio la razón.
“Primero te sanciono y luego te expulso”, así condensan la actuación “sistemática” que ejercen desde la formación morada, lo que consideran desde el sector crítico como un “atropello democrático”. Ante las acusaciones de actitudes clasistas o acoso, Tomé cree que lo que hay es una persecución del derecho a la discrepancia política, ya que tras las acusaciones se encuentra su adversaria en las primarias, la hasta hace unos meses secretaria de Organización, Alba González Sanz, quien dejó sus responsabilidades políticas.
Sobre una lectura estatal de estos hechos, Tomé cree que, si esto se debe a su adhesión a las tesis de Yolanda Díaz y Sumar, quiere decir que “hay gente incapaz de entender que la lealtad y la discrepancia no pueden ir de la mano”. Ella, afirma, cumplió con los mandatos del partido al no acudir al acto de presentación de la plataforma estatal, aunque cree que Podemos debe participar en ella.
Pese a todo, Covadonga Tomé se muestra optimista y que la respuesta a sus alegaciones sea “una reflexión” y una “marcha atrás” que les permita centrarse en la campaña, aunque Ione Belarra todavía no ha tenido ninguna reacción a estos sucesos. De hecho, la última interacción con la coordinadora estatal por parte de la candidata asturiana fue la solicitud para agilizar la declaración de zona catastrófica tras los incendios que asolaron Asturies.

Aunque en redes sociales la existencia del expediente se pone en entredicho, lo cierto es que el documento es real. “Que ha existido y sigue existiendo una campaña de desprestigio y desgaste mediante la difusión de bulos, información sesgada y filtraciones. Las acusaciones vertidas por los investigados no se ven contrastadas por ninguna publicación en medios salvo las difundidas por los propios investigados. Estas campañas, como se ha mencionado más arriba son dirigidas y planificadas, existiendo coordinación entre todos los investigados”. Así concluye el PREINFORME EXPEDIENTE REF: AST-01 emitido por el Comité de Salud Laboral de Podemos al que ha tenido acceso NORTES.
El expediente comenzó el pasado 16 de enero, cuando Alba González, ex-secretaria de organización de Podemos Asturias, dimitía de su cargo, publicando una carta de despedida. Aquella carta recibió una respuesta firmada por el 13 de marzo por los investigados. Según relata el pre-expediente, “En ese artículo se acusa a la propia AGS de haber proferido insultos como “parásitos, cobardes, bolsonaristas, fascistas, malvados, clientelistas…”. Además, cargan contra su gestión en los siguientes términos: “tras un año de expulsiones, despidos tumbados en los tribunales y acusaciones muy gruesas que se han ido demostrando falsas.”. Para los redactores del informe, las acusaciones de los afectados son ciertas y las de los investigados son falsas. A juicio del Comité de Seguridad y Salud Laboral, lo que hay es una campaña de acoso y derribo a la dirección regional.

CTN , XER , JCM y RRF son los investigados, tras ser acusados de seguir “un claro patrón de agresividad que excede la confrontación política, quedando claramente retratada en distintas posturas dentro del grupo de los investigados”. Los redactores del “Pre-informe” diferencian claramente “las actitudes de CTN, con faltas de respeto claras, expresiones clasistas y actitud intimidatoria, frente a otras como la de LTS que, a pesar del enfrentamiento político, mantiene un trato adecuado”. Aunque desde la dirección nacional se ha afirmado que el asunto es eminentemente laboral, lo cierto es que el pre-informe utiliza un estilo burocrático propio de un proceso de purga política que trata de demostrar que “la acción intimidatoria y de desgaste es dirigida y planificada”.
El expediente se presenta, no obstante, sin sello de ningún partido, pero demuestra de modo claro y manifiesto que pretende iniciar un expediente sancionador a los candidatos de Podemos en Asturias al Parlamento, confirmando la denuncia de Covadonga Tomé. En el documento al que ha tenido acceso NORTES se acusa a los investigados de mermar el estado físico y emocional de los afectados, OSF y AGS. Según los redactores de los expedientes, los investigados buscaron “la socavación e inhabilitación de la dirección actual del partido en Asturias y está teniendo éxito en la misma. Las incapacidades temporales de varias personas de la dirección y la merma en el estado físico y emocional del resto son prueba de ello”.
Con un 60% de los votos escrutados, Covadonga Tomé fue elegida cabeza de lista en la candidatura de Podemos a la Junta del Principado. No es la primera vez que un Comité interno de Podemos utiliza el acoso para iniciar un proceso de depuración política. En noviembre de 2019, la Audiencia de Cantabria desestimaba el recurso de Podemos, con el que ratificaba la sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 6 de Santander que declaró nula la resolución del Comité Electoral de la formación que sirvió para apartar de las primarias autonómicas a la exsecretaria general Rosana Alonso y a dos miembros de su equipo, tras ser denunciados por la ex-diputada Verónica Ordoñez de acoso, razón de la que se sirvió el Comité Electoral para purgar a sus oponentes. La sentencia de abril ratificaba sus candidaturas para particar en un proceso interno que no llegó a celebrarse nunca.

En el pre-expediente se afirma que “los entrevistados hacen alusión clara al comportamiento de CTN y XER al ser los que mostraron las conductas más agresivas en las reuniones presenciales, pero no dejan de lado a DMR, RRF, AFV, JCM, y demás gente de su entorno que realizan hostigamiento por vía redes sociales, grupos de Telegram, mensajes de WhatsApp e incluso organizando escraches”, pero no se incluye ninguna prueba documental, más allá de los testimonios que se incluyen bajo siglas.
La dirección de Podemos ha afirmado que “no se ha iniciado ni promovido ningún procedimiento para su expulsión ni se les ha enviado ninguna ‘amenaza'”. Consideran que “hay una compañera de baja laboral y el Comité de Salud y Seguridad del partido, como órgano competente, está preguntando al respecto para entender lo sucedido y asegurar la salud laboral de todas las trabajadoras. Ese comité opera de forma independiente y no expedienta, ni expulsa, ni nada parecido”.
































