Javier Arjona y Ana Calleja han dedicado una vida entera a la solidaridad, y estos días parte de esa solidaridad con los demás les está viniendo de vuelta hasta el punto de confesar “sentirse desbordados” por tantas muestras de cariño. La Coordinadora de ONGD´s, en la que llevan años participando, los sindicatos CCOO, CSI e Intersindical Asturiana, son algunas de las organizaciones que desde el viernes se han manifestado en apoyo a los dos activistas, amenazados por extremistas sionistas. Una solidaridad a la que este lunes se han sumado los partidos de la izquierda parlamentaria.
Los diputados Jacinto Braña (PSOE) Xabel Vegas (Convocatoria por Asturies) y Covadonga Tomé han respaldado en la Junta General del Principado a los dos militantes internacionalistas, amenazados por el Movimiento Pro Israelí Español, y han agradecido su histórico compromiso con la paz y la dignidad de los pueblos en una rueda de prensa.
Javier Arjona, muy conocido por su actividad en Soldepaz-Pachakuti y en la plataforma Asturies con Palestina, se ha mostrado confiado en que se abra una investigación para tratar de esclarecer quién está detrás, realmente, de la carta, que apareció el jueves en su buzón. En este sentido, ha explicado que “posiblemente” habrá una entrevista con la Delegada del Gobierno, Delia Losa, para abordar estos hechos y que no se quede, tan solo, en la denuncia en la Comisaría de Siero.

Más allá de estas amenazas, Javier Arjona ha pedido que se continúe con lo “elemental” y ha llamado a la máxima participación en la manifestación convocada para el próximo domingo en Xixón. En este sentido, el activista ha destacado que la convocatoria está impulsada por una “plataforma unitaria”, algo que no sucede en todas las comunidades autónomas y que, a su juicio, hay que resaltar.
Ana Calleja, también militante de Soldepaz-Pachakuti, ha relatado que la carta recibida en su domicilio se dirigía, en primer término, contra su compañero, pero con referencias explícitas a su persona. De hecho, en la misiva, los autores aseguraban que los tenían “vigilados”. El objetivo, ha explicado, es intimidarles para que dejen de “apoyar al pueblo palestino”. Eso sí, ha adelantado, no está entre sus planes dar un paso atrás. “Es algo que no vamos a hacer; creemos que las personas dignas tienen que estar en la calle, tienen que defender que se pare este genocidio y la parte grave es eso, cómo se ve cada día la masacre”.
































