El Gobierno de Asturias considera que el proyecto para la fabricación de componentes para baterías de coches presentado por la empresa Ionway, constituida por la belga Umicore y la alemana PowerCo (Volkswagen), para en el puerto de El Musel es “estratégico” para la comunidad por la generación de actividad industrial y empleo de calidad que implica.
La consejera de Transición Ecológica, Industria y Desarrollo Económico, Nieves Roqueñí, se ha referido este lunes a los planes de Ionway tras publicarse en el Boletín Oficial del Principado (Bopa) la declaración de impacto ambiental del proyecto.
Este trámite, necesario para la concesión de la preceptiva licencia de obras, representa la primera fase de la tramitación medioambiental, dado que todavía queda pendiente la autorización ambiental integrada (AAI), un paso obligado para el inicio de la actividad.
Según ha explicado la consejera, la declaración de impacto ambiental otorgada muestra “la viabilidad medioambiental del proyecto, ya que no se han considerado efectos significativos y las condiciones correctoras establecidas en la fase de proyecto hacen compatible la instalación en el puerto de Gijón”.

A este respecto, ha recordado que aún está pendiente la decisión definitiva de Ionway sobre su implantación en Asturias.
El Principado ha considerado que el proyecto es “estratégico” por la actividad industrial y el empleo de calidad que implicaría, y además ha resaltado que se trata de una inversión vinculada al proceso de transición de la economía, en concreto, a la descarbonización del sector de la movilidad.
Críticas desde la Coordinadora Ecoloxista
La Coordinadora Ecoloxista d’ Asturies ha lamentado este lunes que el Gobierno del Principado haya desestimado las alegaciones que la entidad había presentado, junto con otras entidades vecinales, contra la planta de fabricación de componentes para baterías de vehículos eléctricos en el puerto de El Musel.
El Principado ha autorizado este lunes la declaración de impacto ambiental (DIA) de la planta de baterías de Ionway en El Musel, por la que se determina “la viabilidad, a los efectos ambientales, de la realización, del proyecto”.
La coordinadora ha afeado al Gobierno autonómico “esta insistencia empresarial” de adjudicar a la región “las peores partes de los procesos de la transición ecológica”.
En este caso, continúa el colectivo, se ha planificado “el contaminante proceso” de fabricación de unas 10.000 toneladas anuales de estos componentes, que parten de la síntesis de materiales como el níquel, cobalto, magnesio y litio.
Los materiales que se recibirán en la planta de baterías “serán unas 281.000 Toneladas de ácido sulfúrico al 94 por ciento y 474.000 de sosa cáustica al 50 por ciento” y el proceso fabril supondría, además, la llegada de dos buques de químicos a la semana para aportar las materias primas “en una zona de elevado riesgo de inflamación e incendio
































