Toño Velasco confiesa que se pasa todo el día trabajando. Ese trabajo no siempre ve la luz. Por el camino se quedan, según su propia confesión, “muchas ideas peregrinas”. Con todas ellas, un buen montón de pequeñas cartulinas en las que tiene por costumbre abocetear la primera idea que se le viene a la cabeza, ha compuesto “Menuda exposición”, una microexposición de 50 borradores que el artista muestra hasta el 20 noviembre en la tienda-bar “La Menuda”.
En el pequeño local de la ovetense Plaza del Fontán, Velasco quiere mostrar lo que llama “la trastienda de la creatividad”: “Para mí la parte más interesante del proceso artístico”.



Mientras ya trabaja en “Selfie”, una exposición de pintura más ambiciosa, centrada en la interacción entre personas y dispositivos móviles, el prolífico artista sigue con sus clases y encargos, que alterna con proyectos más personales como este.
Velasco reconoce que está encantado de que la exposición ofrezca al público la posibilidad de llevarse una obra suya a un precio muy asequible, apto para todo tipo de bolsillos. También que sea en la tienda-bar de Carlos Huerta, “un sitio al que puedes venir solo y siempre encuentras a alguien con quien charlar y tomar algo”: “Como este ya quedan pocos”.
































