El año de Palestina, Anita Sirgo y Maricuela, La Suiza, el derecho a la vivienda y la desobediencia por el clima

Un resumen de los movimientos sociales que han recorrido los doce meses de 2024.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

2024 comenzaba con una despedida multitudinaria por las calles de Llangréu a una de sus vecinas más ilustres: Anita Sirgo. Hija de la clase obrera derrotada en 1937, protagonista de las huelgas de 1962, militante del PCE y de IU, y luchadora incansable hasta el final de sus días, Anita había pedido en repetidas ocasiones que su funeral, laico por supuesto, fuera una manifestación, y sus amigos, familiares y compañeros no defraudaron esta última voluntad.

Por encima de siglas, un cortejo fúnebre a la antigua usanza, recorrió a pie el camino entre la sede de CCOO en La Felguera, y el pozu Fondón en Sama, para honrar la memoria de una de las grandes figuras del movimiento obrero asturiano de la segunda mitad del siglo XX.

Tan sólo unos meses más tarde, el 23 de mayo, fallecía en Xixón a la edad de 105 años Ángeles Flórez Peón “Maricuela”, otra referencia del compromiso obrero y antifascista en la Asturies del siglo XX. Militante de las Juventudes Socialistas Unificadas en 1936, “Maricuela” pasará a la historia como probablemente la última miliciana de la Guerra Civil española. Exiliada en Francia casi 60 años, a su regreso a España se afincó en Xixón donde se incorporó a la agrupación local del PSOE, en la que militó hasta el último día, y al movimiento memorialista, en el que participó activamente, a menudo compartiendo escenario con Sirgo.

Despedida de Anita Sirgo en La Felguera. Foto: David Aguilar Sánchez
Maricuela, en un acto reciente del PSOE. Foto: David Aguilar Sánchez

2024 fue también el año en que se fueron, entre otros, José Luis Iglesias, cofundador de Asturias Laica, histórico de la izquierda gijonesa, Carlos y Mari, dueños de El Cafetón y dinamizadores durante años de la vida social y cultural avilesina, Benjamín Gutiérrez, sindicalista de UGT, ex secretario de organización de la FSA y referente asturiano de la corriente Izquierda Socialista, José Luis García Zuazua, militante comunista y del movimiento vecinal ovetense, y el economista David Rivas, prestigioso intelectual comprometido con el asturianismo, el ecologismo y los valores progresistas.

El feminismo sigue siendo el movimiento social más dinámico

El legendario tacón con el que Anita tuvo que defenderse de la policía franquista volvió a resurgir en Llangréu en otro 8 de marzo multitudinario. Y si el 8M rindió tributo a Sirgo, el 25N, celebrado este año en Oviedo/Uviéu, sirvió para homenajear a otra mujer, la francesa Gisèle Pélicot, cuya rotunda declaración a sus violadores, “Que la vergüenza cambie de bando”, fue el lema escogido para la convocatoria.

Más allá de fracturas internas y ataques externos, el feminismo volvió a demostrar en 2024 que sigue siendo el movimiento más dinámico y con mayor capacidad de convocatoria. También una de las fuerzas sociales y culturales más odiadas por la ola reaccionaria, y con la que la derecha tradicional sigue manteniendo una relación compleja, entre el antifeminismo puro y duro de la ultraderecha, y los intentos, casi siempre fallidos, de formular una suerte de feminismo liberal despojado de las reivindicaciones socioeconómicas más antagonistas del movimiento: inversión pública en bienestar y en cuidados, derechos laborales para las precarias o plena ciudadanía para las mujeres migrantes.

8M en Llangréu. Foto: David Aguilar Sánchez
25N. Foto: David Aguilar Sánchez
Escuela Feminista de AMA. Foto: David Aguilar Sánchez

Otro hito del feminismo asturiano, la Escuela de Pensamiento Feminista de AMA, celebró en julio su quinto aniversario, convertida ya en una referencia de un sector del movimiento que tiene en el verano gijonés su cita anual.

El año de La Suiza y Palestina

2024 ha sido también el año por la libertad de las condenadas de La Suiza, una causa en principio pequeña, ligado a un sindicato minoritario, CNT, pero que paso a paso ha ido logrando transcender un pequeño círculo militante hasta convertirse en un fuerte movimiento unitario por el derecho a las libertades sindicales.

Las grandes movilizaciones de junio y de septiembre, con el apoyo de todos los sindicatos, fueron acompañadas de un goteo de actos e iniciativas con un notable eco fuera de Asturies y en el mundo de la cultura, que ha cumplido una potente función como caja de resonancia del caso.

2024 concluye para las seis sindicalistas con incertidumbre sobre su entrada o no en prisión, y con casi 100.000 euros de una campaña de apoyo económico para afrontar gastos judiciales y de nuevas movilizaciones por su libertad.

Movilización en defensa de Las 6 de La Suiza. Foto: David Aguilar Sánchez
Foto: David Aguilar Sánchez.

Palestina es otra palabra imprescindible en un repaso a las movilizaciones sociales de 2024. No ha faltado mes en el calendario, incluso en los de verano, en que Asturies por Palestina no haya convocado algún acto o acción para denunciar el genocidio palestina y las complicidades que atan a los gobiernos europeos, incluyendo el español, a las políticas de destrucción israelíes.

Al trabajo de la plataforma asturiana se sumó esta primavera la aparición de otra específicamente universitaria, surgida para reclamar la ruptura total de la universidad asturiana con instituciones académicas y empresariales israelíes. Además, en junio, ya casi terminando el curso, un grupo de estudiantes acampaba en el campus del Milán para reclamar los mismos objetivos, siguiendo el modelo de las acampadas en los campus norteamericanos y de otras universidades españolas. Posteriormente el colectivo realizaría una ocupación del rectorado para incrementar la presión por la salida de los científicos de la Universidad de Oviedo/Uviéu del proyecto TICHE, una investigación europea sobre detección de explosivos en la que participa el principal fabricante de armamento israelí.

Manifestación por Palestina en Xixón. Foto: David Aguilar Sánchez.
Protesta de estudiantes en el rectorado. Foto: Kike Gallart
Javier Arjona durante la concentración. Foto: Javier Pintado

Aunque las reivindicaciones de acampada y Uniovi por Palestina sólo se hayan logrado de manera muy parcial y simbólica, sin llegar a tocar lo más sustancial, el proyecto TICHE, el surgimiento de ambas iniciativas, una más ligada a docentes, investigadores y personal administrativo, y otra a los estudiantes, han supuesto la reconstrucción del movimiento universitario tras casi una década de ausencia.

El año también concluye con la aplicación de la Ley Mordaza y una sanción de 100 euros para el militante de Asturies por Palestina Javier Arjona. El motivo, su participación en una concentración en Siero, que según Delegación del Gobierno, no fue comunicada en tiempo y forma. Amenazado, junto a su compañera, Ana Calleja, esta primavera por un misterioso grupo pro-sionista, recibía en diciembre el cariño de amigos y compañeros en la entrega del Premio Juan Ángel Rubio Ballesteros concedido por la Sociedad Cultural Gijonesa en reconocimiento de su dilatada trayectoria militante.

Luchas por el derecho a la salud, la educación y la vivienda

2024 empezó con movilizaciones por una sanidad asturiana que sigue sin recuperarse de los recortes de 2008, y sobre la que penden amenazas como una creciente implantación de los servicios sanitarios privados.

El curso escolar estuvo también marcado por las luchas de las educadoras de 0 a 3 y el profesorado de la enseñanza pública, que reclama más inversión en un servicio del que se detraen cada año grandes cifras del presupuesto autonómico para subvencionar la red privada-concertada.

Manifestación por la sanidad pública. Foto: David Aguilar Sánchez
Manifestación por la educación pública. Foto: Kike Gallart
Manifestación por el derecho a la vivienda en Xixón. Foto: David Aguilar Sánchez

2024 concluyó en Asturies con la formación de un nuevo movimiento por la vivienda que tiene sus dos polos organizativos en el Sindicatu Vivienda d´Asturies y la coordinadora Asturies pa Vivir, integrada por el Sindicato de Inquilinos y otras entidades.

El movimiento por el derecho a la vivienda, con una fuerte presencia de jóvenes, surge en un momento en el que los alquileres alcanzan precios desconocidos hasta ahora en el mercado inmobiliario asturiano, y en la que las movilizaciones arrecian en toda España, con epicentro en Barcelona y Madrid, las dos ciudades más caras para vivir.

Desobediencia por el clima y movimientos por el derecho a la ciudad y al territorio

El componente juvenil también ha sido predominante en el nuevo ecologismo de Rebelión o Extinción, un colectivo que ha hecho de la desobediencia civil su principal herramienta y seña de identidad, y que ha escogido como objetivo de denuncia en Asturies la factoría de ArcelorMittal y las cuantiosas subvenciones públicas que recibe mientras sigue sin renunciar al uso del carbón en favor de tecnologías más limpias.

Precisamente por una de las acciones, bloquear de manera pacífica el acceso a la factoría de Veriña, cinco de estos jóvenes se enfrentan ahora a una denuncia por coacciones, delito que va camino de convertirse en el comodín legal para la criminalización de protestas sociales.

Acción de XR frente a la planta de Arcelor Mittal. Foto: David Aguilar Sánchez
Un momento de la plantación en el Solarón. Foto: David Aguilar Sánchez
Foto: Alisa Guerrero
Marcha ciclista en Xixón. Foto: Pablo Alcaide.
Concentración por el soterramiento de Xove.
Integrantes de la plataforma de La Malatería. Foto: Alisa Guerrero
Un momento de la inauguración simbólica del puente de Nicolás Soria. Foto: Alisa Guerrero
Aniversario de El Viescu. Foto: Fátima Rodríguez Coya.

2024 ha sido también un año de ecologismos urbanos, con movilizaciones en defensa del tren por parte de Asturies pol Clima, y de nuevos parques en Xixón y Oviedo/Uviéu de la mano de movimientos vecinales como Un Pulmón para El Solarón y Distrito Este. En la ciudad más poblada de Asturies el movimiento vecinal ha reclamado una solución al tráfico del Musel que no pase por romper en dos Xove. También la alianza entre asociaciones vecinales, ecologistas y ciclistas ha reclamado que el Ayuntamiento gijonés no de marcha atrás en las políticas de movilidad sostenible iniciadas el anterior mandato.

En la capital asturiana la plataforma en defensa de La Malatería recibía este mes de noviembre el reconocimiento de la Federación de Asociaciones Vecinales de Oviedo por su trabajo por la conservación del histórico edificio del barrio de San Lázaro. También celebración en el movimiento contra la Ronda Norte, que ve cada vez más alejado el proyecto de una autopista por el Naranco, así como en la asociación El Viescu, que este octubre festejó dos años de agricultura periurbana en los terrenos por los que debería pasar la infraestructura, de la que el Gobierno asturiano se ha ido progresivamente descolgando en favor de soluciones más blandas.

Salvemos Peñamayor. Foto: María Arce
Marcha contra la incineradora en La Pereda. Foto: Iván G. Huerta

Crece también la oposición vecinal a los proyectos mineros en la sierra de Peñamayor y en La Collá, entre Xixón y Siero. Movilizaciones vecinales también para reclamar una ordenación de los parques de baterías, trasladando estas infraestructuras a los polígonos industriales, y también una fuerte resistencia en Mieres contra los proyectos de incinerar residuos en la antigua térmica de La Pereda, que de momento sólo se transformará de la quema de carbón a la biomasa.

Los 50 de Conceyu Bable y los 90 del 34

2024 fue también año de aniversarios y homenajes. La Selmana de les Lletres Asturianes estuvo dedicado al medio siglo de Conceyu Bable, organización clave en la recuperación del asturiano y la conformación de las señas de identidad de la Asturies contemporánea.

Surgida en el tardofranquismo a partir del impulso de un grupo de jóvenes universitarios, Conceyu Bable canalizó en la Asturies de la Transición las ansias de autonomía que florecían en todos los territorios del país como reacción al centralismo y el nacionalismo uniformizador de la dictadura franquista.

Manifestación “Bable a la escuela. Autonomía rexonal”, Xixón, 1976.
Ana Vanessa Gutiérrez, Xuan Xosé Sánchez Vicente, Adrián Barbón, Lluís Xabel Álvarez y Xosé Lluís García Arias.
Recreación del 34 en Cándamo. Foto: Iván G. Huerta
Mural dedicado a la revolución del 34 en la Casa Sindical de Xixón. Foto: David Aguilar Sánchez
Foto: David Aguilar Sánchez

El 90 aniversario de la revolución de Octubre de 1934 fue también ocasión para un buen número de actos organizador por partidos, sindicatos y asociaciones en recuerdo del levantamiento obrero contra la entrada de los ministros de la ultraderechista CEDA en el Gobierno de la República. Una huelga insurreccional inseparable de los acontecimientos que habían llevado unos meses antes a la destrucción, desde el interior de las instituciones, de las repúblicas liberales de Alemania y Austria.

Jornadas, conferencias, libros, murales, rutas guiadas, conciertos y otras actividades poblaron un otoño que sirvió para recordar uno de los episodios más importantes del movimiento obrero asturiano y español, así como del antifascismo europeo.

Una gran exposición conmemorativa, algo sólo al alcance de las instituciones autonómicas, y una serie documental de la TPA, son asignaturas pendientes para un próximo aniversario de la Comuna Asturiana.

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