Semana dura para la credibilidad de la ex consejera Belarmina Díaz. El martes la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, hacía público que su ministerio había informado al Principado que en la mina de Blue Solving había «indicios de extracción ilegal». Fue 19 días antes del accidente que costó la vida a cinco trabajadores.
La revelación de Aagesen erosiona todavía más el ya debilitado relato de Díaz y alimenta las sospechas sobre un posible trato de favor por parte de la ex consejera a la empresa Blue Solving.
La noticia del aviso del Gobierno de España a la consejería no es la única noticia que debería preocupar a Belarmina Díaz. En las redes sociales ha comenzado a circular un documento de la nueva Consejería de Ciencia, Industria y Empleo en la que a la pregunta de un ciudadano sobre la publicación del permiso de la mina de Zarréu se responde que “no existe en esta Dirección General información alguna relativa a la solicitud o concesión de uno o varios permisos de investigación, tal y como se establece en el Capítulo III del Reglamento General para el Régimen de Minería aprobado por RD 2857/1978 de 25 de agosto, relacionado con la empresa BLUE SOLVING, SL.”

¿Qué quiere decir con esto que el jefe de sección de Ordenación Minera? Que el permiso de investigación complementario con el que se autorizó la extracción de 60.000 toneladas de carbón en Zarréu no se sometió a información pública ni su concesión fue publicada en el BOPA. ¿Por qué? Probablemente porque su legalidad era dudosa, o si lo preferimos plantear de manera más abierta: porque los permisos de investigación complementaria no existen. Así lo han manifestado fuentes consultadas por NORTES, que han señalado que la Ley de Minas no contempla ninguna figura llamada permiso de investigación complementaria.

De no existir este permiso se confirmaría que desde la dirección general de Minas Belarmina Díaz concedió en 2024 un documento a la medida de Blue Solving para que esta empresa, fundada en 2022 con un exiguo capital de 3.000 euros, explotara la mina de Zarréu sin devolver las ayudas públicas que esta recibió para ser cerrada en 2018.
Solo la expectativa de un buen negocio con el carbón parece justificar que los empresarios leoneses, con vínculos con el narcotráfico, pagaran en 2021 a través de Combustibles Asturiana y Leonesa, predecesora de Blue Solving, un millón de euros a su antiguo propietario por una mina que no podía reabrirse. De ahí la autorización de una cantidad a todas luces desproporcionada, 60.000 toneladas, para algo que en teoría solo era una investigación. ¿Por qué Belarmina Díaz se implicó de este modo en facilitar las cosas a Blue Solving? Esa es la gran pregunta que está pendiente de responder.
































