“Si la inversión militar fuera a medioambiente también crearía empleo, y mucho más beneficio social”

Eva García Sempere, secretaria de organización de IU, estuvo en Asturies para hablar de pacifismo y planificación ecosocial.

Recomendados

Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Eva García Sempere (Alcoy, Alacant, 1976) es bióloga y experta en desarrollo local. Afincada en Málga desde los 12 años, ha sido diputada de Unidas Podemos por esta provincia entre 2016 y 2019. En la actualidad es la secretaria de organización de IU. Recientemente estuvo en Oviedo/Uviéu invitada por IU Asturies para hablar sobre planificación ecosocial.


¿Cómo valoran el acuerdo alcanzado por Pedro Sánchez con la OTAN?

Para IU no se trata de porcentajes, aunque desde luego un 5% sería un desastre que arruinaría al país como ya dijimos en su momento. Nuestra propuesta pasa por construir la paz a través de sistemas de seguridad compartida y de cooperación, no a través del rearme, sea cual sea el porcentaje. No es posible tener seguridad bajo una OTAN que responde a los intereses de quien entra en la guerra en Oriente Medio saltándose el derecho internacional. Nosotras defendemos, como siempre, un sistema de seguridad humana y alternativo al rearme de la OTAN, EEUU y Trump.

Ironías del destino, el mayor estirón del gasto militar se ha vivido desde 2019 y la llegada de la izquierda al poder

No formaba parte de nuestro acuerdo de Gobierno y nunca lo hemos compartido. Tenemos otras herencias sociales de la pasada legislatura de la que estamos muy orgullosas, pero el aumento en Defensa no es una de ellas.

Parte de la izquierda política y sindical critica el belicismo, pero aplaude, o por lo menos guarda silencio, cuando las inversiones en Defensa benefician a su pueblo. En Asturies estamos acostumbrados a movernos en esta contradicción entre principios y puestos de empleo, que además son de bastante buena calidad en comparación con otros sectores, como el turismo.

No es la primera vez. Pasó en Cádiz con la alcaldía de Kichi y los buques de guerra. Es un debate recurrente. Lo que toca decir es que si todo ese presupuesto fuera para objetivos medioambientales y civiles también crearía empleo de calidad y además tendría mucho más beneficio social.

Eva García Sempere. Foto: David Aguilar Sánchez

¿Cuál es su alternativa?

No somos ingenuas. Necesitamos una política de defensa, pero tiene que pasar por la diplomacia y no por amar a una alianza liderada por EEUU para potenciar su brazo armado, que es la OTAN.

¿Ejército Europeo?

Ese es uno de los debates que están sobre la mesa. En principio sí, esa debería ser la alternativa de la OTAN, pero si de lo que se trata es de montar un Ejército auxiliar de la OTAN, entonces no tiene mucho sentido. La UE debería jugar otro papel: garantizar el multilateralismo, un diplomacia de paz y derechos humanos, tratar de buscar vías no armadas de resolución de los conflictos…

Parece que el cambio climático y la lucha por los recursos naturales va a incrementar todavía más la conflictividad global

Tenemos crisis ambientales y sociales muy relacionadas, y el origen de gran parte de los conflictos está ahí. Ante el cambio climático las respuestas no pueden venir del bussines as usual ni del capitalismo verde que no toca las estructuras ni cambia nada, sino de una planificación económica al servicio de la mayoría social. El capitalismo también planifica la economía, pero al servicio de minorías.

¿Cómo juzga la política medioambiental de los gobiernos de coalición?

Se ha quedado muy por debajo de las expectativas, y en general ha faltado mirada de clase. Ha habido medidas positivas en materia de descarbonización y transición energética, el plan de rehabilitación de fachadas o las ayudas al transporte público, pero también muchos conflicto con el despligue de las energías renovables.

“La energía nuclear solo es rentable si muchas de las externalidades que genera las asume el Estado”

La izquierda y el movimiento ecologista llevan décadas defendiendo el desarrollo de las renovables, pero cuando este finalmente se ha producido, todo han sido dudas, conflictos e incluso gente que se ha pasado a posiciones en la práctica anti-renovables

Es verdad que hasta la última década el despliegue era mucho menor y por lo tanto el conflicto también. Creo que la clave está en la planificación: decidir cuánto energía necesitamos, cómo se va a distribuir y cuánto retorno va a tener en las comunidades productoras de energía. Ahora mismo el planteamiento es producir todo lo que podamos y en el suelo más barato posible. Falta descentralizar la producción de renovables y sobre todo hacer un esfuerzo por reducir el consumo energético, porque a lo mejor eso es lo que más necesitamos en este momento. También una empresa pública de energía. No va a ser la solución a todos los problemas, pero sí puede aportar soluciones que nunca podrá aportar el sector privado.

Eva García Sempere. Foto: David Aguilar Sánchez

El relato de la derecha sobre el apagón, que me temo ha sido el ganador, es que esto nos pasa por no tener nucleares

La energía nuclear solo es rentable si muchas de las externalidades que genera las asume el Estado. Llevan años insistiendo en reflotarla, pero se sabe que no es real. Está llena de problemas: la minería de uranio, la gestión de los residuos, el coste de la seguridad… Sin el Estado asumiendo gran parte de esos costes no sale a cuenta a ninguna empresa privada meterse ahí.

Se viene otra fuerte con la fuebre minera

Pasa lo mismo que con las renovables. Hace falta planificar qué necesitamos, qué costes tiene y cuánto va retornar, en lugar de abrir todo el país a la extracción. Habrá proyectos mineros que sean necesarios y otros a los que si no les vemos beneficios sociales tendremos que decir que no. Y sobre todo hace falta una reforma de la ley de minas, que es del franquismo, y aumentar el papel del sector público.

Actualidad

spot_img