Esta semana se ha estrenado Afectos, una plataforma que quiere abrir una puerta sencilla —y por fin comprensible— a la realidad del acogimiento. El proyecto reúne a B-Live, la Fundación Meniños, varias familias acogedoras y profesionales especializados. En ese trabajo coral se integra también un documental dirigido por el fotoperiodista Álex Zapico, que recuerda que el centro del proyecto es la plataforma y que el documental “es un complemento dentro de ella”
Zapico conoce el acogimiento no solo desde detrás de la cámara, sino también desde su propia experiencia familiar. Esa doble mirada le permite identificar una dificultad habitual: la mayoría de las personas que sienten curiosidad por el acogimiento no saben por dónde empezar. “La idea es que la gente conozca esta realidad y pueda resolver dudas”, explica. Muchas de esas dudas tienen que ver con cuestiones básicas: la diferencia entre acoger y adoptar, los tipos de acogimiento existentes o, simplemente, si cualquier persona puede iniciar el proceso.

Afectos nace justamente para responder a ese tipo de preguntas. La plataforma reunirá información clara —respaldada por equipos técnicos de Meniños— sobre cómo iniciar un acogimiento, qué formación se pide a las familias, qué apoyos existen y cómo se realiza la valoración inicial. El espacio permitirá además plantear consultas que serán respondidas por profesionales especializados.
El proyecto incluye también un documental de 28 minutos, acompañado de cápsulas breves con experiencias de distintas familias. Rodado con una estética luminosa y cuidada, evita mostrar a los menores en pantalla. Zapico insiste en que aparecen en el relato, pero no en imagen, porque la protección de su intimidad es una premisa del trabajo.
Un marco que sigue tensionado en Asturias
El acogimiento es una de las medidas de protección previstas cuando un menor no puede permanecer en su entorno familiar. El Código Civil distingue tres modalidades principales: la de urgencia, pensada para situaciones imprevistas y limitada a seis meses; la temporal, que se fija hasta dos años y solo se prorroga si el retorno familiar está próximo; y la permanente, cuando el regreso con la familia de origen no es posible o se prevé a muy largo plazo.

En Asturias, los acogimientos temporales y permanentes están gestionados por la Fundación Meniños, por encargo de la Consejería de Derechos Sociales. Según la Memoria de Infancia y Familias 2023, en el Principado había 799 menores bajo alguna medida de protección, y 208 vivían en centros a la espera de una familia, una cifra menor que los 348 del año anterior. Aunque los datos más recientes aún no se han hecho públicos, la Consejería notificó 676 situaciones de desprotección en 2024, lo que confirma la continuidad del volumen de casos. La memoria autonómica destaca como prioridad “incrementar el número de familias acogedoras y reforzar su acompañamiento técnico”.
Un proyecto vivo, pensado para crecer
Afectos es un proyecto en evolución. El equipo lleva meses trabajando en cómo ordenar contenidos, cómo presentar testimonios y cómo construir un espacio útil para quien llega con dudas. “Ha sido un proceso de pensar cómo queremos hacerlo y cómo construir el espacio”, resume Zapico, que insiste en que la plataforma seguirá alimentándose con nuevas preguntas y experiencias.
La brújula del proyecto es clara. Zapico lo explica de forma directa: lo importante es que los niños encuentren una familia, y no al revés. Desde el jueves, cualquier persona podrá acceder a la plataforma y encontrarse con un recurso pensado para aclarar, orientar y mostrar de cerca una realidad que afecta ya a cientos de menores y familias en Asturias.
































