El pleno del Ayuntamiento de Oviedo/Uviéu ha aprobado este martes en Plan de Movilidad Urbana Sostenible 2025-2036, así como el proyecto para la implantación de la Zona de Bajas Emisiones en la capital asturiana.
La Zona de Bajas Emisiones, que entrará en vigor a partir del próximo uno de enero, ha sido aprobada con los votos del PP y de IU-Convocatoria por Oviedo/Uviéu, la abstención del PSOE y el rechazo de Vox. En cambio el Plan de Movilidad Urbana Sostenible solo ha tenido el respaldo del PP, suficiente en todo caso para sacarlo adelante.
El concejal de Urbanismo, Nacho Cuesta ha defendido que el objetivo del plan es “transitar hacia un nuevo modelo de movilidad” con cuatro objetivos: Mejorar la calidad de vida de los ciudadanos; reducir el impacto ambiental del transporte; mejorar la eficiencia energética, y priorizar la seguridad vial. Según ha expuesto, se trata de “una hoja de ruta para mejorar la ciudad y garantizar una adecuada gestión de espacio público”.
Respecto a la zona de bajas emisiones, el concejal ha indicado que se articulará bajo los principios de “necesidad, eficacia y proporcionalidad”, y ha garantizado que no afectará a quienes vivan o trabajen en Oviedo.

Zona de Bajas Emisiones con truco y trato
La Zona de Bajas Emisiones, una obligación impuesta por la Ley de Cambio Climático y Transición Energética a todos los municipios españoles de más de 50.000 habitantes, contiene restricciones circulatorias para los vehículos con gasolina, sobre todo los modelos más antiguos, y afectará a todo el centro de la capital asturiana. La ordenanza aprobada contiene sin embargo una importante excepción: podrán entrar en ella todos los vehículos que se estacionen en el aparcamiento de La Escandalera, un histórico parking, propiedad de la familia Masaveu, a cuya ampliación el gobierno de Canteli ha dado luz verde.

El plan del Ayuntamiento pasa también por construir otro aparcamiento en El Campillín, un proyecto que cuenta con una fuerte oposición social. Tanto PSOE como IU han manifestado su oposición ambos proyectos. “Nos hubiera gustado llegar a un acuerdo en el Plan de Movilidad, pero el equipo de gobierno confunde los documentos estratégicos con su programa electoral” ha señalado el edil socialista Juan Álvarez.
También en IU han lamentado que pese a algunas coincidencias, no haya sido posible un gran entendimiento entre gobierno y oposición. En opinión de Gaspar Llamazares la inclusión en el Plan de Movilidad de la Ronda Norte, el parking del Campillín y la ampliación del parking de la Escandalera “distorsionan el sentido del PMUS y convierten lo que debería ser una estrategia de ciudad en una herramienta al servicio de sus intereses partidistas”.
Desde Ecoloxistes n´Aición, asociación que alegó tanto al Plan de Movilidad como a la ordenanza que define la Zona de Bajas Emisiones, se ha calificado directamente como una “auténtica tomadura de pelo” que se hable de bajas emisiones al mismo tiempo que se apuesta por construir más plazas de aparcamiento en el centro. “Son infraestructuras pensadas para atraer más coches en vez de reducirlos” ha señalado el portavoz de la asociación ecologista, Nacho Fernández del Páramo, que también se ha referido al proyecto de duplicar la zona azul, extendiéndola a todos los barrios. “No se dan alternativas como mejorar el transporte público, aparcamientos disuasorios, facilidad de desplazamiento para bicis o peatones… el PMUS incide en crear aparcamientos de pago” ha afirmado Fernández del Páramo, para el que “no se plantea mejorar la movilidad, lo que se hace es obligar a la ciudadanía a pagar a empresas privadas”
































