Mihura, el último comediógrafo
Texto: Adrián Perea
Dirección: Beatriz Jaén
Reparto: David Castillo, Paloma Córdoba, Esperanza Elipe, Esther Isla, Rulo Pardo, Kevin de la Rosa y Nacho Almeida
Centro Niemeyer, 23 de enero, Avilés
Con Tres sombreros de copa, publicada en 1947 y estrenada en 1952, irrumpe el teatro español en el denominado “teatro del absurdo” –término indeterminado y vago donde los haya–, una corriente internacional caracterizada por un humor a base de tropos y juegos lingüísticos desestabilizadores, crítica social y una introspección existencial pesimista y resignada. Fue vanguardia en los años cuarenta y cincuenta, y si Mihura escribió su pieza en 1932 no cabe duda de que a él le corresponde el mérito del invento. Su ingenio a la hora de redactar diálogos ribeteados con frases de ida y vuelta lo situarían por un momento al lado de los Hermanos Marx (dobló Una noche en la Ópera). Leyendo Tres sombreros es fácil entender la influencia que tuvo en el primer teatro de Arrabal –inocencia, crueldad y ternura–, en toda la escuela codornizesca y en muchos de los humoristas de hoy. La pieza es además una crítica a la burguesía, al matrimonio y un homenaje a la farándula con trasuntos de su vida, tal y como este estupendo espectáculo de Adrián Perea, dirigido por Beatriz Jaén, nos deja claro. Nunca acabaremos de entender por qué Mihura no volvió a escribir obras en esta dirección. José Monleón, tan lúcido y brillante siempre, lo atribuía al acomodo y confort que le brindaba el teatro comercial, a sus rarezas y contradicciones.

Pero Mihura, el último comediógrafo no cuenta Tres sombreros de copa, sino su trastienda teatral, la biografía del autor, sus inicios escénicos como letrista de compañía y ayudante de dirección, y el amor de juventud sentido por dos mujeres que fueron importantes en su vida. Hasta la enfermedad, que lo dejaría postrado en una cama durante dos años a causa de una pierna. Tiempo de asueto que aprovecharía para leer, dibujar y escribir los sketches subversivos que cristalizarían en lo que para muchos sería su primera y mejor comedia. Ahora el acierto escenográfico de Pablo Menor, la caja escénica vista desde atrás con su camerino, es la perspectiva desde donde se nos narra y representa la vida del comediógrafo. Rulo Pardo brilla como un Mihura ya mayor, cojitranco, resabiado y escéptico, con un sentido del humor afinadísimo. Su contrapunto, igual de solvente, es David Castillo, el Mihura joven, ingenuo y cándido, seducido por la alocada vida bohemia que compone la troupe de Kevin de la Rosa, que se luce como el divertido y pícaro empresario teatral Carlos Alady. Paloma Córdoba aporta la ternura y resignación requerida por la bailarina santanderina que conquistaría al autor, posteriormente inmortalizada como Paula en Tres sombreros, y Esther Isla es la cupletista gallega de la Toja con acento un tanto asturiano, entre otros papeles. Comedia didáctica elaborada con trabajo de campo y testimonios del propio Mihura, representada con mucho arte y un tono evocador, nostálgico, a la hora de homenajear a los cómicos de antaño con los que se reivindica una de las piezas iconográficas más bellas de nuestro siglo XX.
Hay también un estupendo epílogo al espectáculo propiamente biográfico que muestra la oposición de los herederos de Mihura a ceder los derechos para la realización de actos y homenajes, donde Esperanza Elipe está soberbia como sobrina. Son los filtros y valores que impone el paso del tiempo. Ocurrió, parece ser, al ver “censuradas” en una zarzuela algunas frases políticamente incorrectas, exhibiendo así algunos estigmas que pesan sobre su teatro. Tres sombreros de copa, sin ir más lejos, tiene diálogos, chistes racistas y supremacistas de mucha enjundia, que ni Adrián Perea ha querido mostrar en la función ni yo reproducir aquí. Son los propios de la época, evidentemente, pero suficiente para marcar la diferencia entre lo que jamás ha de ser censurado en un libro, aunque sí sea pertinente el hacerlo en periódicos y teatros donde pueda quedar expuesto a la risa y mofa colectiva.
































