Ocho personajes con túnicas, blusas, faldones blancos, rosas, azules y amarillos revolotean a las afueras de Oviedo, al fondo se reconoce la catedral y la silueta de la sierra del Naranco. Es la escena principal del óleo sobre lienzo de la ‘Carnavalada en Oviedo’ (1928), una de las múltiples carnavaladas que nos dejó el pintor clave en la historia del arte asturiano en la primera mitad del siglo XX Evaristo Valle (Gijón, 1873-1951) que se puede ver en el Museo de Bellas Artes de Asturias y que estos días pone en escena por las calles del Oviedo Antiguo la Asociación Cultural Mazcaritos d’Uviéu.
Las estampas costumbristas del antroxu, que pintó Valle de 1910 hasta el final de su vida, son las que recrea desde 2017 esta asociación ovetense, aunque su fundador, Anxel Nava, ya llevaba desde 2010 investigando sobre esta festividad. “Entonces, podías buscar donde fuera que no veías más que a la destrozona, los zaparrastros y la ‘Carnavalada n’Uviéu’ de Evaristo Valle”, recuerda el artista Anxel Nava, impulsor de los Mazcatiros d’Uviéu.

Las mazcaradas se celebran 40 días antes de Pascua, pero habían desaparecido hace más de 80 años. Otras fuentes de inspiración para recuperarlas han sido las Mazcaraes d’Inviernu y las moixigangues del siglo XVII. Igualmente, Nava recogió estos años la memoria oral a través de entrevistas a personas mayores, algunas de ellas ya fallecidas.
Además, estaban los Reises del Valledor en Allande e Ibias y otras mazcaradas en Asturias, pero también bebió de las navarras. “Por circunstancias personales tuve que llevar a mi madre a Navarra, donde pasó los últimos años y me interesó todos los estudios que tenían sobre el carnaval y ‘Las mascaradas sangrientas’ de Pío Baroja”, explica Nava.
Es decir, la agrupación ovetense investiga, recupera y recrea esta tradición en desuso con la participación y el aplauso de la ciudadanía, que podrá disfrutar hasta el martes de pasacalles, coplas al compás de la zanfona con varios itinerarios por el Oviedo antiguo y su entorno.


Al mando de la zanfona está Celia González, que lleva 40 años tocando el instrumento de cuerdas de tripa con teclado que antaño era solo cosa de ciegos, los únicos que tenían licencia. “Tocaban en todo tipo de eventos, como cumpleaños o bodas, y cantaban coplas por los mercados, y así se ganaban la vida”, explica González a NORTES en el nuevo local de los Mazcaritos, en Foncalada.
Con la comparsa
El 14 de febrero, NORTES acompañó a la agrupación por las calles del casco antiguo de la capital asturiana para celebrar el ‘Sábado Frixueleru’, guiada por el ciegu. La escena nos remonta a otro óleo, ‘La parábola de los ciegos’ (1568), esta vez del pintor neerlandés Pieter Brueghel.
En el cuadro desfilan seis ciegos que van cayendo en un hoyo sucesivamente. “Esa es la ironía, los Mazcaritos d’Uviéu salen guiados por el ciegu. Representa que todavía sé que sé muy poco sobre el antroxu, pero algo sabemos ya”, apostilla Anxel Nava.
La moixiganga de este día se centró en la movilidad y reunió en el Campillín al grupo, rodeado de dos docenas de espectadores, para ironizar y protestar sobre la construcción del aparcamiento subterráneo en el parque planeado por el Ayuntamiento.

Al mismo tiempo que el guardia municipal, nuevo personaje en Mazcaritos desde 2025, y el ciegu que canta las coplas ironizaban sobre este propósito del PP, los ciudadanos coreaban “coches no, árboles sí”. Otra de las moixigangas de estos días estará dedicada a la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), que comenzó a funcionar en Oviedo el 1 de enero de 2026.
Antes, el capitán de la comparsa ataviado con camisa militar y la destrozona, bruja que va asustando a la gente, habían plantado a la vieya en la plaza del Paraguas, donde se quedará todas las fiestas. En el mismo lugar, se manteó al “pelele” o “putiferio”, símbolo del machismo para Comadres que ya lo vapulearon el jueves.
Las celebraciones terminarán el martes de carnaval con el ‘Entierro de la sardina’ desde las 19h hasta medianoche con el grupo de música, un desfile y actuaciones por Gascona, Cimadevilla y las plazas de la Catedral, el Ayuntamiento y el Riego. Es decir, todo un paseo por los lugares emblemáticos del barrio antiguo.



Durante la Segunda República, el antroxu unía en el paseo de los Álamos a los círculos obreros, que se recrean ahora, y a los burgueses que salían del Campoamor o del Círculo Mercantil vestidos de personajes franceses o italianos, como el pierrot.
En esa época, otro elemento de fusión entre la burguesía y el antroxu popular eran las costureras. “Un colectivo social que cosía para la burguesía y aprovechaba los retales que sisaba de los encargos para vestir a medio barrio en la mazcarada”, detalla Anxel Nava. “Con la ropa de la cama confeccionaban los sábanos, otros personajes de blanco con cuernos”, añade a este medio Flor Tejo, vicepresidenta de los Mazcaritos d’Uviéu.
Bien de Interés Cultural
Este año cuentan con un nuevo local entorno a Foncalada para desarrollar actividades culturales, con el objetivo de convertir la mazcarada en Bien de Interés Cultural Inmaterial del Principado de Asturias.
Precisamente, la presidenta de la Asociación Asturiana de Antropología y Patrimonio Etnológico (ASAPE), Yolanda Cerra, presenció el desfile del ‘Sábado Frixueleru’ para valorar el trabajo de la única mazcarada urbana que existe en Asturias, que reflejará en la memoria que elabora sobre las Mazcaraes d’Inviernu para la Consejería de Cultura, Política Lingüística y Deporte del Principado, encaminada a la Declaración de Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial.

En conversación con NORTES, Cerra explicó que le contrató la Consejería para realizar un informe de las Mazcaraes d’Inviernu en Asturias. De esta manera desde antes de Navidad está documentando las distintas agrupaciones que salen a la calle a lo largo de la comunidad autónoma. “Es increíble el público que atraen. Me he encontrado en una localidad que tiene solo 50 habitantes y había más de 300 espectadores disfrutando la mazcarada. Han tomado mucho auge”, relata asombrada Yolanda Cerra.
Con esta nueva situación, los Mazcaritos d’Uviéu esperan participar en el proyecto de ‘Oviedo, Capital Europea de la Cultura 2031’, y en la próxima edición del Festival Internacional da Máscara Ibérica (FIMI), en el que estuvieron en Lisboa y Gaia (Portugal) y que este año se celebrará en Oviedo.
“Sería fundamental que el Ayuntamiento nos apoyase más porque damos visibilidad a la ciudad, damos a conocer Oviedo cuando nos invitan a actos fuera. Además, es importante extenderlo a toda la ciudad”, reclama Flor Tejo.
Precisamente, el pasado viernes, Mazcaritos d’Uviéu presentó la mazcarada en la Fiesta de Carnaval del Museo Nacional de Antropología de Madrid que celebra su 150 aniversario. Fue escogida como mazcarada urbana representativa de las mazcaradas del norte de España y del antroxu tradicional de Asturias.
De ese encuentro que tuvo “un centenar de espectadores y muy buena acogida” han salido nuevas oportunidades. “El Centro Asturiano de Madrid, que nos vieron en el Antropológico, quieren ponerse en contacto con nosotros porque tienen muy pocos personajes del antroxu y les llamaron la atención los sábanos, fáciles de confeccionar”, adelanta a NORTES Flor Tejo.
Asimismo, el Museo de Bellas Artes ha mostrado interés en colaborar con esta asociación. “Podríamos recrear el cuadro de Evaristo Valle para escolares. Por ejemplo, que vayan apareciendo los personajes que hay en el cuadro explicando su función. Y al final que participen todos en una danza prima”, apunta Tejo.
A lo largo del año, además de implementar los personajes, que ya pasan de la veintena, la asociación prepara las coplas pegadas a la actualidad, las moixigangues, e imparte talleres de pandereta, traje tradicional, máscaras y guirnaldas, subvencionados por la Concejalía de Festejos de Oviedo.
































