La oposición al proyecto de construir un megaparking subterráneo bajo el parque del Campillín vuelve a cobrar fuerza con los nuevos pasos dados por el Ayuntamiento: los estudios de viabilidad para la construcción y explotación. La plataforma ciudadana “El Campillín no se toca”, integrada por asociaciones vecinales del entorno y residentes a título individual, ha reiterado su rechazo frontal a la iniciativa impulsada por el Gobierno municipal.
El colectivo considera que la construcción del aparcamiento supondría “una agresión directa” a uno de los principales espacios verdes del casco antiguo de Oviedo/Uviéu y un ejemplo de modelo urbano que “antepone los intereses económicos privados al bienestar colectivo”.
El parque del Campillín es uno de los pulmones urbanos del centro de la ciudad. Según la plataforma, el proyecto implicaría la pérdida de árboles de gran porte —especialmente chopos— y de superficie verde que sería sustituida por hormigón. Además, recuerdan que la infraestructura se ubicaría en plena Zona de Bajas Emisiones (ZBE), lo que consideran incompatible con los objetivos europeos de reducción del tráfico y mejora de la calidad del aire.
Parkings infrautilizados y alternativas sobre la mesa
La plataforma recuerda además que en el entorno ya existen aparcamientos subterráneos —como los de García Conde, Campomanes, La Escandalera o el Auditorio— que “raramente llegan a llenarse”, por lo que cuestionan la necesidad real de una nueva infraestructura de este tipo.
En anteriores reuniones, aseguran, han trasladado al Ejecutivo local propuestas alternativas que no implican la pérdida de zona verde. Sin embargo, denuncian que el Ayuntamiento ha desoído estas propuestas, al igual que las más de 8.000 firmas recogidas en contra del proyecto.
El colectivo vecinal sostiene que el Gobierno municipal pretende “privatizar no solo el suelo público, sino también el subsuelo de la ciudad”, entregando un espacio común a una lógica concesional orientada al beneficio empresarial. A su juicio, el megaparking favorecería la especulación inmobiliaria y la turistificación del barrio antiguo, acelerando la expulsión de residentes y transformando el centro en un espacio pensado para el visitante ocasional. “Éste no es el modelo de ciudad que defienden los vecinos y vecinas del entorno”, subrayan.
Asimismo, critican la falta de consulta ciudadana sobre el proyecto y reclaman la aplicación de la Ordenanza de Participación Municipal para someter la iniciativa a una consulta popular. “Si el proyecto cuenta con respaldo ciudadano, deberían permitir que la ciudadanía se pronuncie”, señalan.
La plataforma ha anunciado que se reunirá en los próximos días para definir nuevas acciones y movilizaciones en defensa del parque.
IU llevará el caso a la Comisión Europea
“La construcción de un parking subterráneo en El Campillín supone una agresión directa a un espacio verde consolidado, fundamental para la calidad de vida y el equilibrio ambiental de esa parte de nuestra ciudad”, ha señalado la formación en un comunicado.
Según ha apuntado IU, el aparcamiento proyectado se sitúa en la Zona de Bajas Emisiones, una actuación cofinanciada por la Unión Europea, lo que “resulta contradictorio con los objetivos de reducción del tráfico privado, de mejora de la calidad del aire y de fomento de una movilidad sostenible comprometidos ante la Comisión Europea”.
IU ha resaltado que se trata de una “política urbana del pasado que choca frontalmente con los compromisos climáticos, con la financiación europea y con el modelo de ciudad que necesita Oviedo”.
Por todo ello, el grupo municipal elevará este proyecto al departamento correspondiente de la Comisión Europea, para que se evalúe “su compatibilidad con los fondos comunitarios y con los objetivos de movilidad sostenible”.
































