Si se cumplen los anuncios realizados en los últimos meses, Asturies podría encontrarse en una situación inédita en apenas un curso: que el número de plazas de nuevo ingreso en el grado de Enfermería ofertadas por universidades privadas supere a las disponibles en la universidad pública del Principado, la Universidad de Oviedo/Uviéu.
Actualmente, la institución pública asturiana oferta alrededor de 177 plazas de nuevo ingreso en el grado de Enfermería entre sus distintos centros docentes. Sin embargo, varios proyectos privados vinculados a universidades de fuera de Asturies pretenden implantarse en el territorio con esta misma titulación como punta de lanza.
El primero de ellos es el proyecto de la Universidad Nebrija en Avilés, que prevé iniciar los estudios de Enfermería con hasta 90 plazas de primer curso cuando esté plenamente implantado. A esa oferta habría que sumar la anunciada por otros dos centros privados vinculados a universidades madrileñas —la Universidad Europea y la Universidad Alfonso X el Sabio— que también han planteado la apertura de grados de Ciencias de la Salud en Asturias.
Si se materializan estos tres proyectos, el resultado sería un escenario en el que la oferta privada podría superar con facilidad el centenar largo de plazas anuales, con la posibilidad de acercarse o incluso superar la capacidad actual de la universidad pública. En un escenario de expansión progresiva de estos centros, para finales de la década la oferta privada podría superar a la pública en una de las titulaciones sanitarias más demandadas, planteando además el problema de en qué hospitales van a hacer las prácticas las futuras enfermeras y enfermeros. El rector de la Universidad de Oviedo/Uviéu, Ignacio Villaverde, ya ha anunciado que en ningún caso la institución va a renunciar a sus plazas en los hospitales públicos de la comunidad.
Más de 9.000 euros al año
La diferencia entre ambos modelos no es solo institucional, sino también económica. El precio del grado de Enfermería en la Universidad Nebrija ronda los 9.300 euros por curso, según las tarifas actuales de la institución.
En el caso de la Universidad Europea, el coste anual del grado se sitúa aproximadamente entre 10.000 y 11.400 euros, dependiendo del campus y los servicios incluidos.
Las universidades privadas que ofrecen esta titulación en España se mueven en cifras similares: entre 7.000 y 13.000 euros anuales, muy por encima de los precios públicos universitarios.
En términos globales, estudiar Enfermería en una universidad privada puede suponer entre 40.000 y 60.000 euros por los cuatro años de carrera, sin contar alojamiento o materiales.
Recursos judiciales contra los centros adscritos
La implantación de estos proyectos no está exenta de controversia. Dos organizaciones sindicales, CCOO e Intersindical Asturiana, han presentado recursos contra la autorización de centros adscritos vinculados a universidades privadas, cuestionando tanto el procedimiento seguido como el modelo de implantación elegido.
Los sindicatos sostienen que estos proyectos no pueden adscribirse a sí mismos, y que esto constituye una ilegalidad autorizada por el Gobierno asturiano, donde el PSOE es un firme defensor del modelo privado.
El auge de la universidad privada
El caso asturiano se inscribe en una tendencia más amplia. En los últimos años la universidad privada ha experimentado un crecimiento constante en España, hasta el punto de que ya concentra cientos de miles de estudiantes y casi la mitad de las nuevas plazas autorizadas en algunos cursos recientes.
Este crecimiento se concentra especialmente en titulaciones con alta demanda y empleabilidad, como las relacionadas con las Ciencias de la Salud, donde la limitada oferta pública y las altas notas de corte generan un mercado educativo atractivo para operadores privados.
La propia evolución del grado de Enfermería refleja esta dinámica: el número de estudiantes matriculados en España ha pasado de 13.002 en 2018-19 a más de 15.400 en 2023-24, mientras que la oferta pública apenas ha crecido en ese periodo. Una vez en marcha, cabe esperar que las universidades privadas presionen para evitar el desarrollo de la pública.
































