La redacción en el coche: así funciona la precaria red de corresponsalías de la televisión pública asturiana

Los corresponsales que sostienen los informativos de la TPA denuncian un modelo de externalización de veinte años.

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Ismael Juárez Pérez
Ismael Juárez Pérez
Graduado en Periodismo. Ha escrito en La Voz de Avilés, Atlántica XXII, El Norte de Castilla y El Salto. Fue coeditor y redactor en la revista de cortometrajes Cortosfera.

El coche se detiene en el arcén de una carretera comarcal. Del maletero salen cámara, trípode y mochila de equipo. Hay que grabar, redactar y enviar la pieza antes del informativo de la noche. La redacción está allí mismo: el asiento delantero, el portátil y la cobertura del móvil.

Para muchos de los corresponsales de la Radiotelevisión del Principado de Asturias (RTPA), esa escena forma parte del trabajo cotidiano.

Nuestra oficina es el coche”, resume Iván Llera, delegado de personal del sindicato USO en la empresa que presta el servicio de corresponsalías.

Una red de 44 profesionales repartidos por Asturias

Detrás de esa escena hay una red de 44 trabajadores —20 redactores, 19 operadores de cámara y varios coordinadores y personal de producción— distribuidos por todo el territorio asturiano y con una corresponsalía en Madrid.

Son quienes cubren la actualidad diaria en los concejos: incendios, plenos municipales, temporales o protestas vecinales. Su trabajo alimenta una parte importante de los informativos de la televisión pública.

Entre el 80% y el 90% de los contenidos de TPA Noticias proceden de las corresponsalías, especialmente durante los fines de semana

En distintos momentos se ha señalado que entre el 80% y el 90% de los contenidos de TPA Noticias proceden de las corresponsalías, especialmente durante los fines de semana.

Los trabajadores prefieren no entrar en una disputa sobre cifras, pero sí subrayan su papel dentro del engranaje informativo de la cadena.

Sueldos en torno a 1.500 euros

Los corresponsales trabajan para la RTPA a través de una empresa adjudicataria del servicio. Según explican, sus salarios rondan los 1.400 o 1.500 euros al mes en 12 pagas y sin extras.

“Somos licenciados o graduados y con experiencia, pero las condiciones no se corresponden ni con el trabajo que hacemos”, afirma Llera.

La precariedad, dicen, no se limita al sueldo. Los equipos se guardan en los domicilios de los trabajadores y no existe una redacción física a la que acudir.

Los equipos los custodiamos en nuestras casas y no recibimos ninguna compensación por ello”, explica el delegado sindical.

Un modelo basado en la externalización

El sistema actual tiene su origen en la propia creación de la televisión autonómica. “La RTPA se construyó con el mínimo esqueleto posible y gran parte de los servicios se externalizaron”, explica Llera.

Cámaras, corresponsalías o parte de la producción informativa se prestan a través de empresas externas, un modelo que también han utilizado otras televisiones autonómicas en España.

Viernes negro de la corresponsalía de TPA.

Con el paso de los años, algunos trabajadores subcontratados acabaron integrándose en la plantilla de la cadena tras denuncias por cesión ilegal, pero el sistema de corresponsalías continúa funcionando mediante contratas.

Un conflicto reabierto por la nueva licitación

La situación ha vuelto a primer plano coincidiendo con la renovación del contrato que regula el servicio de corresponsalías. Según los representantes de los trabajadores, el nuevo contrato incluye un incremento presupuestario cercano al 17%, aunque temen que ese aumento no se traduzca en mejoras laborales.

“Cuando hablamos con la empresa nos dijeron que todo ese incremento sería beneficio para la empresa”, asegura Llera.

La empresa Videoreport, adjudicataria del servicio de corresponsalías, no ha hecho públicas hasta ahora declaraciones sobre las denuncias de la plantilla. Tampoco la dirección de la RTPA ha respondido públicamente a las críticas. Mientras tanto, el asunto ha llegado al Parlamento asturiano: la diputada Covadonga Tomé solicitó la comparecencia de responsables de la cadena pública para explicar las condiciones del contrato y la situación laboral de los trabajadores subcontratados.

Rotación y dificultades para encontrar sustitutos

Las condiciones del puesto tienen otra consecuencia: la rotación. Según explican los trabajadores, algunos profesionales han abandonado el servicio en busca de mejores condiciones laborales. El problema se hace especialmente visible cuando se necesitan sustituciones.

Cuesta muchísimo encontrar gente para cubrir vacaciones o días libres, porque cobran todavía menos que nosotros”, señala Llera.

Iván Llera

Los contratos de sustitución suelen ser breves y muchos trabajadores permanecen apenas unas semanas antes de marcharse a otros empleos.

La empresa y un nombre conocido en la cadena

El servicio de corresponsalías está gestionado por Videoreport, una empresa integrada en el grupo audiovisual Mediapro.

Dentro de su estructura, los trabajadores señalan como responsable del servicio con el que mantienen relación directa a Ignacio Méndez del Campo.

Su trayectoria está ligada a los primeros años de la televisión autonómica: fue director de Informativos de la RTPA antes de continuar su carrera en distintas empresas del sector audiovisual y terminar vinculado a la compañía que gestiona el contrato de corresponsalías.

Según explica Llera, su conocimiento del funcionamiento de la cadena es evidente. “Está claro que conoce muy bien cómo funciona el contrato y cómo funciona Asturias”, comenta.

Una decisión que, dicen, depende de la política

Tras veinte años de funcionamiento del modelo, los trabajadores creen que el problema es estructural. Su propuesta pasa por una medida que ya se ha aplicado en otros servicios externalizados del sector público: la integración en la plantilla de la cadena. “Lo que pedimos es igual trabajo, igual salario”, resume Llera.

Mientras tanto, la rutina continúa. Cámara al hombro, coche como redacción y la siguiente noticia esperando en el siguiente concejo.

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