De las 48 candidaturas procedentes de una veintena de países que optaban al Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2026, terminó ganando una que había surgido de la conversación de un grupo de amigos entusiastas de la cultura japonesa. Ese es el origen del galardón al estudio de cine de animación japonés Studio Ghibli: las tertulias y viajes a Japón del matrimonio compuesto por Alfredo y Almudena y su amiga Ana Arias-Arguello, fallecida una semana antes de la presentación de la candidatura.
La propuesta fue presentada de forma oficial por CISLAN -Centro Integrado de Formación Profesional Comunicación, Imagen y Sonido, ubicado en Langreo- después de que “abrazasen la idea de este grupo de amigos frikis”, cuenta Alfredo Menéndez, uno de los artífices, “aunque la candidatura que presentamos era para el Premio Princesa de Asturias de las Artes”.

La candidatura contó con más de una treintena de cartas de apoyo y el respaldo de dos miembros del jurado:Alfonso Palacio, director adjunto de Conservación e Investigación del Museo Nacional del Prado y exdirector del Museo de Bellas Artes de Asturias; y director de cine y guionista Sergio G. Sánchez.
“Nosotros tuvimos la idea, preparamos un pequeño dossier, hablamos con gente del CISLAN y ellos trabajaron, remataron y enviaron la propuesta”, relata Menéndez, “entre todos conseguimos cartas de apoyo muy variopintas de entidades culturales hispano-japonesas o gente del mundo audiovisual y de animación”.
En el dossier original del que parte la candidatura, destacan que “en un contexto marcado por la aceleración tecnológica y la homogeneización cultural, su defensa de los procesos artesanales, del dibujo tradicional y del cuidado del detalle adquiere una relevancia cultural extraordinaria, alineada con los principios que inspiran estos Premios. Por todo ello, consideramos que Hayao Miyazaki reúnen de manera ejemplar los méritos artísticos, culturales y humanos que este galardón distingue”.
El acta del jurado que finalmente le concede el Premio Princesa a Studio Ghibli subraya que se trata de una “referencia internacional en la animación, las películas del Studio Ghibli han sido destacadas por sus historias llenas de sensibilidad, fantasía y mensajes ecológicos. Según los especialistas, su influencia ha trascendido generaciones y fronteras, creando un puente cultural que une a personas de diferentes orígenes y transmitiendo valores atemporales como la amistad, la empatía y el respeto”.
































