Los sindicatos SOMA-FITAG-UGT y CCOO han reclamado a Hunosa que inicie ya los trámites ambientales necesarios para la instalación de un parque de energías renovabales en las instalaciones del Pozu Nicolasa y que aborde una “planficación seria y creíble” que garantice la viabilidad de la empresa hasta 2050.
Para estos sindicatos, hay que aprender de la situación en la que se encuentra la reconversión de la térmica de La Pereda, paralizada por una decisión judicial, y “anticiparse a los complejos trámites ambientales que requieren este tipo de proyectos”.
Este proyecto, según recuerdan en un comunicado, consta de un sistema de bombeo reversible en el interior del pozo, el aprovechamiento hidráulico de los arroyos existentes en la zona y la instalación de un parque fotovoltaico en la escombrera, lo que lo convierte en un parque energético renovable de gran envergadura en el que hay que evitar problemas como los que están afectando a la térmica de La Pereda.

Dar pasos en este proyecto, según los sindicatos, trasladaría además un mensaje claro a la plantilla de Hunosa y a los vecinos de las cuencas mineras de que se está trabajando en una estrategia energética más amplia y basada en distintos proyectos de transición.
El proyecto, anunciado ya en 2024, sigue paralizado en la empresa pública, de 600 empleados, y cuyo presidente Enrique Fernández, es con 161.000 euros anuales de sueldo, uno de los directivos mejor pagados de la SEPI.
































