Este miércoles, la plataforma vecinal a favor de rehabilitar el edificio de La Malatería de San Lázaro ha convocado una movilización para evitar su derribo. Al grito de “La Malatería no se tira”, las personas participantes condensaron su voluntad de mantener en pie el inmueble para que siga dando un servicio público al vecindario y la ciudad.
Tras el ruido, la movilización se constituyó en asamblea para decidir los próximos pasos a seguir. Dejaron a un lado las discrepancias para unirse en la reivindicación compartida: que no demuelan un edificio que, como expresó un vecino que acudió a la concentración, es “patrimonio sentimental del barrio” desde 1926, “fecha de fundación del Real Oviedo“, añadía otro.

A partir de ahora, pedirán una reunión con Melania Álvarez, consejera de Derechos Sociales, y con el Ayuntamiento, quien puede solicitar la protección del inmueble que, como recordaba una vecina, cumplirá pronto cien años.
Esa misma mañana, el teniente de alcalde de Oviedo/Uviéu, Nacho Cuesta, comunicó durante la Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento, su adhesión a los planes del Principado de derribar el edificio. Lo hizo tras una petición del concejal de SOMOS Uviéu, Nacho del Páramo, de llevar al pleno una declaración institucional para que el Ayuntamiento cumpla una decisión tomada hace 15 años, cuando acordaron por unanimidad proteger esta edificación.
En declaraciones a Europa Press, el que fuera edil de Urbanismo en tiempos del tripartito, denuncia como “indignante” que Cuesta “haya estado trabajando de espaldas a la ciudadanía”, algo que demuestra el “desprecio” del bipartito del equipo de Alfredo Canteli al patrimonio ovetense”.

En la movilización participaron algunas autoridades como el propio Del Páramo; la candidata Belén Suárez Prieto; Cristina Pontón, exconcejal de Izquierda Unida; así como miembros de Más Asturies y el Partido Comunista de los Trabajadores de España.
































