La Central Artística de Bueño (CAB), en Ribera de Arriba, y los Jardines de La Rodriga, una zona verde de 8.000 metros cuadrados ubicada entre las calles Campomanes, Leopoldo Alas y el Seminario Metropolitano en el centro de Oviedo, albergarán los conciertos de la quinta edición del festival VESU que se celebrará entre el 21 y el 23 de junio, informó hoy la organización.
La CAB, a siete kilómetros de la capital asturiana, es un espacio artístico polivalente con una superficie de 3.000 metros cuadrados e integrada en las inmediaciones de la plaza del pueblo y su diseño reinterpreta el hórreo, uno de los elementos arquitectónicos más emblemáticos de la localidad.
Por su parte, los Jardines de La Rodriga son un antiguo anhelo de los responsables del festival, que lo consideran el lugar perfecto para disfrutar de la música en directo entre tilos, acacias, castaños o laureles, una ubicación que ha contado con la colaboración de la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Oviedo, que previamente redujo de 350.000 a 50.000 euros la subvención concedida a VESU haciendo imposible la continuidad de las actuaciones en la fábrica de La Vega.
El festival, que en sus cuatro primeras ediciones tuvo como escenario la antigua Fábrica de Armas de La Vega, ya ha anunciado las seis primeras bandas que formarán parte del cartel de este año del festival: Xoel López, Fillas de Cassandra, Rocío Sáiz, Carlos Ares, La Milagrosa y los alemanes Komfortrausc.
Críticas al recorte
“El VeSu nació en La Vega como forma de abrir este espacio a la cultura y ofrecer a los y las ovetenses otras músicas. ¿Qué ha cambiado respecto al alcalde que, en 2021, presumía del festival y el que ahora se lo quita de en medio recortando su financiación a una séptima parte, obligándolo a dejar el concejo?”, ha criticado Sonia Fidalgo, edil socialista.
Por su parte Gaspar Llamazares, portavoz de IU, ha criticado la “escabechina cultural” que ha llevado al recorte de La Noche Blanca, el CAFCA, Tiempos Modernos, Enclave Pop, Link o SACO y Radar.
Críticas también en Salvemos La Vega, donde su coportavoz Flor Tejo, ha denunciado el fin de una actividad que “descubría la fábrica a un público muy joven”. “Se acabó aquello de que el verano empieza en La Vega” ha señalado la activista vecinal, que ha lamentado que se prefiera dejar infrautilizada la fábrica a darle un uso cultural.
































