En defensa de la ciudad bucólica

El Rayo-Mercadín es un lugar que se eleva, con vistas hermosas sobre la ciudad y el icónico monte Naranco.

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Belén Suárez Prieto
Belén Suárez Prieto
Correctora de textos de profesión, impulsora de El Tiempo Delicuescente y portavoz de Podemos Oviedo/Uviéu.

Este próximo sábado, día 22 de marzo, a las 12:00 h, el Colectivo Ciudadano Distrito Este Oviedo nos convoca en manifestación, cuyo recorrido parte de la glorieta de Cerdeño para terminar en la iglesia de San Francisco Javier, para reclamar la que es su reivindicación fundamental: que en los terrenos de El Rayo-Mercadín, en ese lugar del concejo donde la ciudad termina y comienza la zona rural, se haga un gran parque, al modo de otros parques que sirven, precisamente, de transición amable, salubre, comunitaria entre la trama urbana y la rural, como el parque de Purificación Tomás o el parque de Invierno.

El Rayo-Mercadín es un lugar que se eleva, con vistas hermosas sobre la ciudad y otra de nuestras zonas de expansión, el icónico monte Naranco; que tiene praos y huertas y vacas y corderos y caballos. Pero también es una zona fortísimamente degradada por mor de una planeada expansión urbana que quedó interrumpida por la crisis de 2008 y que constructoras dueñas de los terrenos y autoridades municipales no han logrado desatascar. Hay lodazales y viviendas en ruinas. Y aquí me gustaría hacer un alto.

Algunas de esas viviendas en ruinas están habitadas, están habitadas por quienes apenas nada tienen y viven en condiciones claras de infravivienda y de necesidad extrema. Y en ningún caso debe considerarse estas condiciones de vida como un problema de orden público, sino como un gravísimo problema social que se verá cada vez más agravado si no se llevan a cabo políticas valientes en materia de vivienda y si de una vez por todas no deja de considerarse esta como un bien principalmente especulativo y se la reconoce de verdad como un derecho de cada ciudadano y de cada ciudadana, sancionado por la Constitución.

Foto: Kike Gallart

El colectivo ciudadano reclama un parque, un gran parque, lugar de esparcimiento, de paseo, de práctica deportiva. Donde se puedan hacer pícnics y donde los enamorados, como canta Diego Vasallo, aúllen a la luna. Y reclaman un parque porque los barrios de esta parte de la ciudad son víctimas de un urbanismo clasista de libro, frente a las «zonas altas», frente a las «zonas nobles», de las que le gusta hablar al alcalde, en un discurso del todo anacrónico y elitista y tirando a rancio. Y los vecinos y las vecinas de Ventanielles, de El Paláis, de La Tenderina, de Cerdeño… se cansan de esa discriminación, pagan impuestos como el resto y quieren un pulmón verde, que ayude, además, a la descontaminación del lugar.

Allí estaremos Podemos Uviéu, en la manifestación, apoyando la reivindicación y la esforzadísima labor del Colectivo Ciudadano Distrito Este, porque sí queremos, y no como el concejal de Urbanismo, Nacho Cuesta, una ciudad bucólica, donde podamos leer las églogas de Garcilaso de la Vega, si es que nos apetece, en el parque del Este y nos escuchen atentas las ovejas; donde haya bicis, donde solo haya las grúas que no respondan a intereses especulativos y donde podamos ir a saludar a pocos minutos del centro de la ciudad a las vacas, esas hermosas y pacíficas amigas.  

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