Partido Popular y Vox han celebrado públicamente el secuestro de Nicolás Maduro y han mostrado su respaldo explícito a la intervención norteamericana en Venezuela. Las reacciones de ambos partidos, que este domingo se manifestaron en Oviedo/Uviéu y Xixón con miembros de la diáspora venezolana, dibujan un alineamiento nítido con la narrativa más dura de la derecha estadounidense y revelan hasta qué punto el conflicto venezolano se ha convertido en un asunto “nacional” en la política española.
Mientras Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, del Partido Popular Europeo, y poco sospechosa de simpatías maduristas, ha pedido que cualquier intervención en Venezuela se haga en el marco de las Naciones Unidas, el PP español ha optado por un discurso mucho más duro e intervencionista, si bien crítico con que sea Delcy Rodríguez, “cómplice y protagonista de la dictadura”, y no la opositora y Premio Nobel María Corina Machado quien pilote la transición política.
En el marco de las extremas derechas europeas la voz discordante ha sido la del partido de Marine Le Pen, Agrupación Nacional, para el que “el derrocamiento exterior de un gobierno por la fuerza no puede ser una respuesta aceptable”. Un discurso que contrasta con el alineamiento sin fisuras de Abascal y Meloni con Trump.
Queipo y Jové a la ofensiva, Barbón con perfil bajo
El presidente del PP de Asturias, Álvaro Queipo, y el portavoz parlamentario de Vox, Javier Jové, han difundido en sus respectivas redes mensajes en los que celebran la caída de Maduro sin referencia alguna al derecho internacional, y presentando el intervencionismo unilateral como instrumento válido de política exterior.

Frente a la beligerancia de las derechas asturianas, Adrián Barbón y la FSA-PSOE han mostrado por ahora un perfil bajo, remitiendo a NORTES a los posicionamientos del Gobierno de España.
































