¿Quiere Altri quedarse con la fábrica de celulosa de Navia?

La empresa portuguesa podría estar buscando un acercamiento a ENCE tras el fracaso de su macroproyecto en Galicia.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

“La fábrica va como un tiro”, resume sin rodeos un buen conocedor de la que se conoce como una de las joyas de la corona del grupo ENCE. Inaugurada en 1970, la factoría de Navia está especializada en productos de alto valor añadido, cuenta con una central de biomasa propia que la hace ser autosuficiente —hasta el punto de vender electricidad a la red—, y tiene un balance económico envidiable: en los últimos cuatro años sumó unos beneficios que rondaron los 250 millones de euros. Por eso los despidos anunciados por la empresa no encajan con una crisis. Tampoco con los supuestos planes de robotización e Inteligencia Artificial que alega la dirección para justificarlos. “Es un cuento. Hablan de suprimir puestos de empleo que solo pueden hacer personas”.

¿Qué pretende entonces ENCE con el despido de 96 trabajadores y trabajadoras en Navia, así como de otros 39 en Pontevedra? Algunas fuentes consultadas para la elaboración de este artículo apuntan a un ajuste de tipo salarial. Reducir empleos a base de intensificar los ritmos de trabajo, así como subcontratar labores que ahora mismo realiza la plantilla, como las de mantenimiento, a empresas externas con peores condiciones laborales.

Vista aérea de ENCE Navia.

Otras versiones sin embargo discrepan con la idea de que el ERE esté motivado solo por un propósito de reducir costes, y apuntan a un posible cambio de titularidad en la empresa. Se trataría de reducir la plantilla para hacer más atractiva su venta a un posible comprador o nuevo socio, con otros métodos de trabajo, equipos y empresas externas asociadas. ¿De quién podría tratarse? La portuguesa Altri es uno de los nombres que suenan con fuerza.

El nombre de Altri

La compañía portuguesa, uno de los grandes actores del sector forestal y de la celulosa en la península ibérica, ha tratado de desarrollar en Palas de Rei, Lugo, una macrofábrica de fibras vegetales. El proyecto, que suponía un gran impacto sobre el territorio, así como sobre la ría de Arousa, quedó frustrado en Galicia tras una fortísima oposición social y el posterior veto del Gobierno de España.

“Las fibras vegetales están creciendo mucho como alternativa al algodón y a los plásticos” comenta una persona del sector. Navia —con una planta ya operativa, permisos consolidados y un entorno industrial favorable— podría ofrecer una vía alternativa mucho menos conflictiva, apuntan algunas fuentes del sector.

Navia cuenta con otras dos cosas que requiere una macrofábrica: agua y árboles. También con una población acostumbrada desde hace décadas a convivir con la industria papelera.

Infografía del proyecto de Altri.

Las mismas fuentes recuerdan además que técnicos de Altri han visitado en los últimos tiempos instalaciones de ENCE, alimentando los rumores de un posible acercamiento entre dos empresas que durante décadas fueron competidoras directas.

No todas las personas consultadas por NORTES coinciden en esta hipótesis, ya que otra de las posibilidades con las que se ha especulado en los últimos meses es que Altri estaría pensando en trasladar a América Latina el proyecto que la movilización frustró en Lugo.

Protesta en Santiago de Compostela contra Altri. Foto: Alba Cambeiro/O Salto

Otra especulación que circula es la de una fusión o algún tipo de entendimiento estratégico, algo que algunos analistas consideran cada vez menos improbable en un sector presionado por la necesidad de asegurar suministro de eucalipto.

Externalización y pérdida de empleo

Tanto en el escenario de una venta como en el de una fusión, las consecuencias para el empleo serían profundas, advierten las fuentes consultadas. La plantilla de ENCE Navia es joven, así que apenas se podría recurrir a las prejubilaciones para los ajustes de personal.

Foto: Pelayo CaBernardo

Ni ENCE ni Altri han confirmado públicamente conversaciones formales. No obstante, de producirse la alianza, el movimiento tendría que acabar aflorando, ya que ambas empresas cotizan en bolsa, una España y la otra en Portugal.

En Navia, el temor no es solo perder empleo, sino a convertirse también en daño colateral de una reordenación industrial diseñada lejos de Asturies. Si las negociaciones entre comité y empresa encallan, los trabajadores volverán el día 12 a la huelga.

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