Martín Pacheco, cónsul general de la República Bolivariana de Venezuela en Vigo, con un área de actuación que abarca todo el noroeste de España, habla este miércoles en el espacio social y cultural Les Cigarreres de Xixón invitado por la Asociación Lázaro Cárdenas y la Asociación Asturiana de Amistad con los Pueblos. El acto, “La militarización del Caribe”, será a las 19h, y tiene lugar en un momento de máxima tensión entre Washington y Caracas, marcado por la amenaza de una intervención armada en Venezuela para derrocar a Maduro.
Acabamos de saber que Maduro ofreció a Trump un pacto para dejar el poder a cambio de una amnistía. ¿Cómo lo valora?
Sinceramente no tengo los términos de esa información ni extraoficial ni oficialmente, es decir, no puedo valorarla porque al fin y al cabo es una instancia superior a la cual yo tampoco tengo acceso. .
¿Hay posibilidad de una intervención militar norteamericana?
No se puede emitir un criterio definitivo porque Trump nos tiene acostumbrados al juego de hoy digo una cosa, luego lo cambio, y mañana lo niego. Por eso el país y las autoridades venezolanas han preparado especialmente a la milicia, y el pueblo está listo para resistir. Realmente no se trata de amenaza porque ya hay una guerra declarada: hay una guerra cognitiva, mediática, económica, financiera… en fin, hay un bloqueo brutal que no permite que Venezuela logre su desarrollo pleno desde el punto de vista económico, político y social. Es una guerra de 25 años, no es de ahora. Ahora ha escalado por la posición de persecución y el delirio tremendo que tiene el señor Marco Rubio contra Venezuela y Cuba. Es como una obsesión: él tiene que destruir al régimen cubano y a la revolución bolivariana.
¿Qué harían en caso de que EEUU atacase Venezuela?
La situación es preocupante, sin duda alguna, pero en Venezuela estamos preparados. No somos un país provocador ni acostumbrado a la guerra; todo lo contrario, tenemos una democracia participativa y de paz. Todo depende de Estados Unidos; lo único que pedimos es respeto a nuestra soberanía y a la autodeterminación del pueblo. Puede haber nerviosismo en algunas esferas, pero en términos generales, el país tiene un acuerdo o convicción cívico, militar y policial para estar preparado y hemos venido preparando una resistencia activa prolongada, para defender principios como la soberanía, la libertad y la democracia plena, tal como establece nuestra constitución y nos enseñó el presidente Chávez. Lo que Estados Unidos pretende es cambiar nuestro sistema político, eliminar el sistema bolivariano, destruir la revolución y apoderarse de nuestras riquezas, especialmente el petróleo.
“Lo único que pedimos es respeto a nuestra soberanía y a la autodeterminación del pueblo”
El apoyo de los gobiernos progresistas latinoamericanos a Maduro se ha debilitado, especialmente tras las últimas elecciones presidenciales
La guerra mediática es muy poderosa. Todos los medios difundieron que en Venezuela hubo fraude electoral, lo cual es absolutamente falso. Se cumplieron más de 18 procesos de auditorías, vigilancia, participación internacional y bilaterales. Las elecciones fueron limpias y transparentes; el presidente Maduro fue electo legítimamente.
Las críticas al proceso fueron unánimes
Los medios internacionales crearon la matriz de fraude con apoyo de un grupo político minoritario que busca violencia y cambio de régimen. El Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia investigaron y confirmaron la legalidad de las actas.

Amnistía Internacional, que también emite informes muy dyros sobre EEUU, Israel o España, habla de presos políticos y de violaciones graves de derechos humanos
Amnistía Internacional merece respeto, pero me pregunto si estudiaron todas las sentencias del Tribunal o si asistieron a todas las audiencias donde se citaron los partidos y organismos internacionales. El proceso fue transparente y legal. Lamentablemente, Amnistía se plegó al patrón mediático internacional que busca crear la imagen de fraude en Venezuela, sin evidencia. En Venezuela hay políticos presos, no presos políticos.
¿Cómo valora el premio Nobel a María Corina Machado?
Una bofetada. Es vergonzoso que una persona que llama a invadir Venezuela y a desaparecer al chavismo reciba un premio Nobel de la Paz. Es una paradoja grandísima y un mensaje contradictorio para la sociedad mundial.
Durante los primeros años de la revolución hubo una política de redistribución de la riqueza que generó una base social muy fuerte al chavismo. ¿Por qué se ha erosionado ese apoyo?
Chávez, como líder de la OPEP, logró ingresos petroleros muy importantes que se distribuyeron en grandes misiones sociales. Chácez resucitó a la OPEP, Venezuela vivía relativamente holgada económicamente y aplicaba políticas de solidaridad, pero con la arremetida económica y el bloqueo brutal, hemos enfrentado dificultades para vender petróleo, oro y gas, lo que ha afectado la economía y fomentado emigración, sobre todo de carácter económico. Ahora mismo cualr país que comercie con Venezuela se enfrenta a posibles represalias económicas de EEUU. Tenemos riquezas naturales, pero estamos encerrados.
¿Cómo valoran las relaciones con España, tanto políticas como comerciales?
Nosotros, como cónsules, no nos metemos en política interna. La vocería política está en manos del presidente, el canciller y la embajadora. Se están haciendo esfuerzos diplomáticos, económicos y comerciales para normalizar relaciones. Venezuela solo pide respeto para poder desarrollarse conforme a su constitución y riqueza natural, con una sociedad solidaria, abierta y diversa.
¿Qué papel ha tenido Zapatero en Venezuela?
Zapatero ha hecho un trabajo extraordinario de mediación y conciliación para que haya paz y respeto hacia Venezuela en el exterior.
¿Se deberían iniciar algún tipo de proceso de reconciliación con sectores de la oposición menos alineados con Trump?
La oposición participa activamente en la política de Venezuela: hay 22 partidos nacionales y regionales. La participación política es abierta, pero hay un sector muy pequeño con gran poder económico y mediático que insiste en la violencia y en desconocer las autoridades legítimas. No representan a la oposición real.
































