El protocolo para La Vega suscrito por Ayuntamiento, Defensa y Principado supondría la pérdida de 24.000 metros cuadrados de árboles y zonas verdes en la fábrica y su entorno más próximo. Es una conclusión elaborada a partir de Google Earth. ¿En qué se basan los cálculos? En descontar a los 49.000 metros cuadrados de árboles y zonas verdes ya existentes los 25.000 espacios verdes que reserva el protocolo, y que saldrían principalmente de desviar la autopista a través del recinto fabril y unir la nave de cañones con la iglesia prerrománica de Santuyano a través de un parque. Mal negocio para los ovetenses, que perderían una superficie de arbolado y césped similar en superficie al parque del Campillín.
Nuestro cálculo: 14 torres de 16 plantas
La Vega y su entorno más próximo cuentan a día de hoy con 49.000 metros cuadrados de árboles y zonas verdes. 30.000 dentro de la propia Vega, 9.000 del parque de Ángel Cañedo y 10.000 del espacio comprendido entre Santuyano y la fábrica, a ambos lados de la autopista.

El protocolo que inspira el convenio urbanístico, todavía pendiente de aprobación, prevé el uso de 30.000 metros cuadrados del recinto para la construcción de entre 1.000 y 1.200 viviendas. ¿Dónde? Principalmente en la zona próxima a la calle Tenderina y en el parque de Ángel Cañedo, que literalmente desaparecería para dar paso a varias torres de 16 plantas.

¿Cuántas harían falta? 14. Tomando como referencia las torres de Monte Nuño, cada una de las cuales tiene 16 plantas y 7.124 metros cuadros construidos, harían falta 14. Es el número aproximado de torres necesarias para albergar entre 1.000 y 1.200 viviendas en 30.000 metros cuadrados. Estamos hablando de una densidad muy alta. El doble del vecino barrio de Ventanielles, con 2.000 viviendas en un espacio cuatro veces mayor.

Algunos edificios como la central eléctrica de La Vega, “indultado” tras las movilizaciones ciudadanas en defensa del patrimonio industrial, quedarían sitiados por los bloques de viviendas.
































