La oposición quiere abanderar una idea de ciudad verde para Oviedo/Uviéu frente a un Canteli que hasta la fecha no ha mostrado interés por las políticas medioambientales, y que más bien ha tratado de esquivar obligaciones como la Zona de Bajas Emisiones, o descafeinar proyectos heredados del tripartito como el Bulevar de Santullano o la red de carriles bici.
Si el pasado mes IU-Convocatoria por Oviedo/Uviéu organizaba unas jornadas sobre renaturalización, este martes el PSOE ovetense seguía en la misma senda con un coloquio a partir del documental “Asturias, refugio climático”. La ecología urbana va a ganar protagonismo en los próximos años al calor del calentamiento global, y las izquierdas carbayonas aspiran a canalizar el previsible incremento de la conciencia ecologista en unas poblaciones que ya empiezan a percibir en su vida cotidiana los efectos de la crisis climática.

El acto, conducido por el concejal Juan Álvarez, contó antes con la intervención de Carlos Llaneza, portavoz socialista, fundador de Manos por el Naranco, y conocido por su activismo por las alternativas a la Ronda Norte. Abrieron el coloquio, celebrado en la Librería Matadero Uno, el geógrafo Ícaro Obeso y Asun Cámara, directora de la Escuela Politécnica de Mieres.

La proyección del documental de Pablo De Soto y Nadia Penella sirvió como excusa para un encuentro que trascendió geografías partidarias y reunió a un buen y variopinto número de asistentes. Entre ellos los ediles socialistas Marisa Ponga, Javier Ballina y Jorge García Monsalve, Gaspar Llamazares, portavoz de IU, activistas sociales como Mila Garzo, Marisa Ponga o Gabriel Menéndez, el científico Alfredo Ojanguren o la arquitecta y urbanista Sonia Puente.
El turismo, la renaturalización urbana, la relación campo ciudad, la transición energética y el despliegue masivo de renovables, fueron algunos de los temas que se abordaron en un acto en el que quedó patente el largo camino que le queda por recorrer a la capital asturiana en materia ambiental. “No hay soluciones tecnológicas para los problemas medioambientales que tenemos por delante. Los cambios políticos, sociales y de hábitos de vida serán imprescindibles”, advirtió el geógrafo Ícaro Obeso, que restó importancia a los atascos en “la faba”, si estos sirven para que más ciudadanos y ciudadanas se animen a aparcar el coche y usar el transporte público en sus trayectos cotidianos.
































