Los trabajadores de Mina Miura abandonaron este jueves el encierro que mantenían desde hace quince días en la explotación de Tormaleo, en Ibias, para iniciar una marcha hasta la Junta General del Principado con la que reclamar el pago de sus salarios y el mantenimiento de la actividad minera.
En un acto celebrado en la bocamina, el portavoz de los mineros, José María Pérez Pereira, aseguró que su lucha representa también a “todos los obreros” que sufren situaciones similares y reclamó que los empresarios “piratas” que especulan “con el sufrimiento de las familias” no queden “impunes”.
Los cuatro trabajadores recorrerán desde este viernes unos 160 kilómetros en seis etapas hasta Oviedo, donde prevén llegar el próximo miércoles para aumentar la presión sobre el propietario de la explotación, al que califican de “empresario a la fuga”.
Los mineros denuncian que el nuevo propietario adquirió los derechos mineros el pasado octubre con el compromiso de abonar las nóminas pendientes y retomar la actividad, algo que, según afirman, no ha cumplido.
La plantilla, formada por una veintena de trabajadores, asegura acumular trece nóminas impagadas y defiende la continuidad de una explotación que consideran “rentable” y clave para el futuro del suroccidente asturiano.
Pérez Pereira agradeció además el apoyo recibido por parte de formaciones políticas y sindicatos, aunque reclamó que ese respaldo “no quede solo en palabras”.
En el acto también participó el secretario general del SOMA-FITAG-UGT, José Luis Alperi, que pidió que se “ponga coto” a los “seudoempresarios” que “juegan con las administraciones” y reclamó retirarles las concesiones mineras.
































