El Gobierno del Principado de Asturias ha defendido este jueves un modelo de urbanismo centrado en la calidad de vida, los cuidados y la equidad social frente a la “cultura del pelotazo”, durante una jornada formativa dirigida a profesionales de la arquitectura.
El director general de Agenda 2030, Juan Ponte, y la directora general de Urbanismo, Laura López, han apostado por un modelo territorial sostenible que priorice la habitabilidad y el bienestar de la ciudadanía sobre los intereses especulativos.
Ambos responsables han participado en el encuentro “Agenda Urbana Asturias, una nueva oportunidad profesional para arquitectos”, en el que también han intervenido representantes del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana y del Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias.
Durante la sesión, titulada “De AURA a la estrategia asturiana de desarrollo sostenible”, han analizado el papel de las nuevas herramientas estratégicas en la planificación territorial y han subrayado que el urbanismo es una palanca clave para avanzar hacia un desarrollo cohesionado.
Ponte ha contrapuesto el modelo de desarrollo sostenible con prácticas urbanísticas del pasado y ha señalado que el objetivo es construir comunidades “saludables y habitables” que sitúen los cuidados en el centro desde una perspectiva de igualdad. Además, ha destacado el papel de los arquitectos en la mejora de la eficiencia energética de los edificios, la reducción de la huella de carbono y la eliminación de barreras arquitectónicas.
El responsable de Agenda 2030 ha abogado por una visión del urbanismo que trascienda la construcción de infraestructuras y apueste por asentamientos basados en la proximidad, la regeneración urbana y la soberanía energética, climática y alimentaria, en línea con los objetivos de desarrollo sostenible.
Por su parte, López ha subrayado la importancia de la planificación estratégica para trasladar los principios de sostenibilidad a la vida cotidiana y ha señalado que herramientas como la Agenda Urbana y Rural de Asturias (AURA) permiten concretar estos objetivos en proyectos reales.
La directora general ha destacado que la ordenación del territorio actúa como “pegamento” para integrar distintas políticas y ha incidido en el impacto directo del diseño urbano en el bienestar social, al favorecer redes de apoyo vecinal y entornos que contribuyen al sistema de cuidados.
En este sentido, ha concluido que disponer de espacios de convivencia, como parques o entornos de proximidad, resulta clave para la calidad de vida de la ciudadanía, al mismo nivel que los servicios sociales.
































